

Nadie sabe de la intriga que se urde.
El chaval que acompañaba al supuesto ciego, está sentado a la diestra de la pelirroja poetisa. En su cara denota una profunda tristeza que no pasa desapercibida para la mujer.
Oíd niño, ¿de dónde conocéis al ciego? Pues no parecéis su hijo ni mucho menos.
No señora, ni si así lo quisiera, que no lo quiero, mi Dios. Maldita sea la hora en que una tropilla de seis caballeros llegó a las puertas de mi casa. Sabed que somos ocho hermanos y mis padres tienen serias dificultades para alimentarnos. Pues bien, el que llevaba el mando bajó de su caballo y batiendo palmas esperó que mi padre saliera.
Cuando así lo hizo le pidió de llevarme para servir, dijo, a un gran señor y que tendría buena comida y ropa, que no pasaría penurias…
Contad niño, contad pues. –El corazón de la pelirroja dio un vuelco.
Mi madre quedó llorando en la puerta, rodeada de mis hermanos, pero mi padre la había convencido que era lo mejor para mí. ¡Virgen Santa, señora! –Gruesas lágrimas brotaron de los ojos del niño.- El caso fue que no más salir del pueblo, aquel caballero que llevaba el mando, mudó su fina ropa bordada en oro, por los harapos del que conocéis por ciego, el cual me dio orden de seguirlo y ayudarlo como si así lo fuera.
También me dijo que de no hacerlo quemarían mi humilde casa y degollarían a mi familia, todo esto entre las risotadas del resto de la guardia que parecía disfrutar de lo que su señor urdía.
Ya veis señora, no soy de la calaña de ése. Os agradezco infinitamente que me hayáis librado de la cárcel, pero temo que si el falso ciego sale, dé con la vida de los míos y de mí mismo, que no es hombre de quedar entre rejas.
Bueno niño, bueno. No temáis que yo velaré por vos y nada os pasará a mi lado. Cuando todo este entrevero termine os llevaré presto a casa de vuestros padres. ¡Doy fe que así lo haré! Ya veis, no todos son de la misma calaña.
Ahora levantad el ánimo chaval… ¡La corrida está por comenzar!
Las mejillas de la pelirroja están encendidas y del color de su cabellera. No se había equivocado…
¡¡¡ Maestroooooooooo !!! Amo allá con e que esto no es naaaaa.
Elena, recibe una carta de su madre donde le cuenta que el Conde de Ureña ha denunciado a Don Mendo por la muerte del Cardenal, que el pregonero de Toledo diariamente vocea su búsqueda y que hay carteles por toda la Ciudad en letras grandes donde se pide a la gente colaboración para detenerle.
Querida mamá:
En Sevilla estamos en pleno festejo de la feria de Mayo, esta tarde hay una importante corrida de toros, don Mendo y los demás huéspedes y amigos de Buttarelli están en la plaza. Hoy las mujeres de la hostería me han insultado, se han puesto de acuerdo para hacerme daño, son mujeres sin corazón, ya puede imaginarse la clase de mujeres que visitan los villanos, hombres que beben demasiado y comen asnos y vísceras de cochino.
Mamá usted me conoce bien y sé que le hice daño cuando abandoné la primera vez al Conde, mi marido, usted sabe que yo nunca le amé, ustedes me obligaron a casarme con él y desde entonces el odio y la venganza se adueñaron de mi alma.
A la única persona que he amado de verdad es a mi hijo y ahora amo a don Mendo tanto como a mi misma, no puedo permitir que le detengan por un crimen que él no ha cometido, si viene la guardia a detenerle, será a mí a quién llevaran presa, porque fui yo quien mató al Cardenal.
La quiero madre y perdoneme por todo el daño que le ha causado mi existencia.
Elena.
En la puerta de la plaza de toros estaban la gitana Carmela, la Lentejosa y la Piñones con sendos mantones de Manila y decorando sus cabezas se mezclaban peinetas entre rojos claveles, desde lejos divisaron a Elena que se dirigía al tendido.
-Mirar allí viene la chulapa, castiza ella, no hay más que verla, es de los madriles y señorica, disen que tie un mario de la noblesa, va con la cara mu pa rriba, tengo gana de tirarle del moño.
-Esa nesesita un poco de nuetra curtura, no ves que la paya va de Reina y se ha ganao al don Mendo ese, ¿que tendrá el joio don Mendo que a toas nos lleva de calle? ¿verda Piñones? que yo sé que estas colaita por el, y yo también lo estoy y tú Lentejosa que na más verlo te haces aguas.
-Mira Carmela, gitana, no me saque el nervio, el hombre que me gusta es el Niño del Corral, no otro. Pero me da coraje que esa lagarta que se las va dando de Reinona se esté tirando a don Mendo y te juro que a esa le pego yo una tirá de pelo y me queo tan agusto.
Las gradas aguantaban el peso de la gente y el alboroto, la tensión estaba a flor de piel, el Niño del Corral detrás de la barrera miraba con expectativa la puerta por donde salia Malaleche.
¡¡¡ Maestroooooooooo !!! Amo allá con e que esto no es naaaaa.
El crujir del portalón al abrirse, consiguió un silencio casi sepulcral en el que tan solamente batallaban los pregones de vendedores de higos chumbos contra el sisear de la gente para acallarlos. El "Niño", esperanzado por el vientecillo que empezaba a levantarse y por la presencia de algún que otro nubarron, salió del burladero en busca de una posición en la plaza que no guardase ninguna relación con la que ocupaba en el sueño.
Pero, un hecho insólito causó la sorpresa del respetable, frenando la salida de "Malaleche", Buttarelli,irrumpió en el ruedo a lomos de un caballo desbocado que galopaba a arreones sin que nadie lo pudiese frenar.
- ¡Ay, santita virgen de la lechuga! ¡Ay que me mato! ¡cabaaaalloooo, paraaaaaaaaaa!
Al parecer la pelirroja, sabedora del sueño premonitorio del Niño, estaba intentando cambiar los hilos que pudiesen asemejarse con lo acontecido en la pesadilla del gitano, así que con sigilo se coló en el patio de cuadrillas y con una enorme aguja pincho en los cuartos traseros al caballo del pintoresco picador, y este salió espoleado a la plaza.
El público, pasó del enfado a la carcajada y Buttarelli, con el barbuquejo ceñido sudaba a caños a la espera de salir disparado del animal para estrellarse con vaya a saber usted conqué. La confusión, se mezcló con una estruendosa tormenta, y el torero empezó a reirse abrazando a Rafaelito a la vez que la gente comenzaba a abandonar la plaza a toda prisa para no terminar empapada.
- ¡Maestro, no me abrase así que paresemo gansulinas! - exclamó Rafaelito.-
- Me dá iguá, Rafaé, que hoy emo salvao la via, ¡Abrasamé hombre, abrasamé! -contestaba el trianero.-
Cesar,por favor cambia la foto,es muy real y me da muy mal rollo...GRACIAS !!!!
ResponderEliminarGracias,compañero!!!!!
ResponderEliminarUn beso...
Gracias por hacerte seguidor de mi blog. Me siento muy impresionado por el tuyo.
ResponderEliminarUn abrazo austral.
Excelente la historia del niño, le da sustento a la trama. Felicitaciones.
ResponderEliminarCariños.
Muy buena esta parte, me encanto!
ResponderEliminarGracias Nirvana, un gusto tus palabras.
ResponderEliminarCariños.
Muchas gracias Carla, es un halago para mí.
ResponderEliminarUn beso grande.
Comparto mi opinión con Nirvana y Carla, y agrego que la parte del niño comienza a dilucidar el por qué de muchas cosas que leímos anteriormente y se estaban diluyendo en el relato. Felicitaciones por el nuevo impulso.
ResponderEliminarAbrazos.
Me ha gustado leerte. Un buen relato.
ResponderEliminarUn beso.
Muchas gracias Charly T., el impulso surge precisamente al sentirse reconocida.
ResponderEliminarUn cariño grande.
Sakkarah, se agradecen tus palabras de todo corazón.
ResponderEliminarUn beso.
¡Bravo MarianGardi!
ResponderEliminarHe seguido el relato y su personaje es de una calidad extraordinaria.
Gracias por entregar textos tan enriquecidos.
Saludos de Malena.
Jolin, jolin, inadmisible que los seguidores de la diva lleguen a la hostería con tan aleccionadas alabanzas. Para textos enriquecidos los del señor Lamara y los del maestro Salmorelli.
ResponderEliminarPerdon, y un reconocimiento espléndido a los escritos de la señora Liliana.
ResponderEliminarHOLA SUEÑOS!!!!!SI TE GUSTAN LOS ESCRITOS DE LILIANA,TE RECOMIENDO SU BLOG,TIENE UNOS ESCRITOS PRECIOSOS,CREO QUE TE GUSTARAN....
ResponderEliminarY ESTO TE LO DIGO YO,QUE YA NOS CONOCEMOS JAJJJ UN BESO...
¡¡Aaaahhh, chicos/cas!! ¡Mil gracias! ¡Me emocionan con tanto halago!
ResponderEliminarUn beso gigante para ambos/as.
Malena, es un honor sus palabras, aqui hay excelentes escritores y grandes detractores como usted podrá observar.
ResponderEliminarBienvenida, saludos afectivos y agradezco sinceramente su comentario
¿Pero cómo? ¿No era que el anonimato era cobardía y no sé cuántas cosas más? ¡Qué raro! Malena acaba de abrir un blog fantasma sólo para hacer comentarios...
ResponderEliminarFijarse:
"42 años, trabajo en una editorial de las más prestigiosas del Pais, guardo el anonimato por respeto a mi trabajo."
Si esto es cierto, guardará el anonimato de vergüenza. ¡Qué infantil!
El refrán de Mariangardi:
HAZ LO QUE YO DIGO PERO NO LO QUE YO HAGO.
Hola,de paseo visitando amigos y amigas y por supuesto paro aqui,tu entrada esta muy buena y tu sitio de igual modo,sigo viaje y te invito a peregrinar algo nuevo,un fuerte abrazo y mucha luz...
ResponderEliminar¿Elena recibe una carta de su madre y se la contesta en medio de la plaza? ¿No estaba ya en el palco con don Mendo?????
ResponderEliminarLinus, esta corrida tiene muchos cortes, primero creiamos que estabamos en una corrida y era un sueño. En una fiesta hay varios dias de corridas.
ResponderEliminarPodía ser entre una de ellas.
Todos hemos escrito alguna que otra incongruencia, no te fijes en mi sola, que no tengo la capa roja para que me ataque el toro a mi nada más.
Esto parece un complot.
Al niño se le han quitao las ganas de torear o queeeeeeee
ResponderEliminarNiño del Corral en la Plaza te reclaman
Un blog y otro y otro me han traído no sé cómo hasta aquí. He leído con gran interés lo que habéis escrito, mas, al llegar a los comentarios me fui quedando anonadada, no sé si están hechos a propósito así, o, os salen estos ataques de furia unos contra otros sin venir a qué. Si es parte de la comedia, vale, pero si no, me parece algo poco digno entre vosotros, los protagonistas de tan bellos versos.
ResponderEliminarOjalá sea un mal entendido por mi parte.
Un saludo a todos y espero más capítulos.
Marga, gracias por entrar a comentar y por tu sinceridad, creo que es lo que deberia hacer más gente y no callar, ya que el que calla otorga.
ResponderEliminarEs lamentable bien cierto y ultimamente sólo entran a comentar cuatro invisibles, posiblemente algún clonado que tira para su propio tejado.
Entre compañeros blogeros, estas cosas no deberian pasar, deberia haber apoyo y solidaridad, yo me quedé de una pieza cuando comenzaron ha atacarme y ví que todos callaban.
Desde decirme que no gusto yo, ni mi personaje, a decirme que voy de Diva, que soy una prepotente, una arpía y decirlo escondiendose en NIKS, es vergonzoso, creo que hay alguien a quien molesto y quiere echarme de la hosteria, pero no lo va a conseguir.
Hasta el punto de que una persona que me decia que las letras deben unir no separar ya no viene a mi blog a poner comentarios incluso me ha quitado de sus enlaces, cosa que yo no hize.
Este fin de semana estaré fuera, como el fin de semana pasado estuve en la feria de Sevilla y por ello no pude entrar.
Ya ves que no es un mal entendido por tu parte.
Un abrazo y muchas gracias por tu colaboración.
Agradezco tu participación.
Al menos alguien entra y desde la Neutralidad ve el fregao que han montado tres personajes invisibles contra mí y nadie es capaz de decir: "se estan ustedes pasando".
Un abrazo Marga
César, si me das tu permiso, creo que lo más conveniente para evitar insultos o ataques, es moderar los comentarios.
ResponderEliminarY no dar permisos a personas sin perfil ni foto.
Esta es mi propuesta (te escribo un correo).
Besos
¡Ah, claro! Esta última petición es el colmo. Ahora la diva quiere moderar los comentarios, por tanto, también quiere manejarnos a nosotros...
ResponderEliminarEspero que por el bien de este blog que su petición no sea aceptada.
Además la primera que tiene que borrarse es la famosa y recién "activada" Malena, la única que le pasa la mano por la espalda a la diva.
Fijarse en todos los demás sin perfil, la fecha de inscripción como bloggers. Ahí está la clave. Si no se ha anotado ahora, es que no lo abrió para el fin que este personaje soberbio nos endilga.
"La soberbia es la peor enfermedad del ser humano porque no hay medicina que la cure."
ResponderEliminarQUE ALEGRIA MAS GRANDE,DIOS MIO!!!!!!!!
ResponderEliminarAMI ME HA SALVAO LA VIA EL COLOR VERDE,EL COLOR DE LA ESPERANZA,OLE,OLE Y OLE MI NIÑO...